1. Julian

11:23 PM - Viernes 21 Marzo del 2003

Esa noche parecía que el universo se encontraba en paz con sus habitantes.
Una ligera brisa de primavera refrescaba ese recién empezado verano. El viento retumbaba en un grotesco y viejo callejón que era gobernado por bolsas de basura y ratas, las canerias hacían ruido constantemente, pero era algo habitual para la zona. Esta fugaz son de paz fue interrumpido por las pequeñas campanas que colgaban de la puerta de cristal que tenia este local. Yacia con un cartel anunciando que el local se encontraba en funcionamiento con la calurosa palabra de bienvanida "Pase usted".
-Carlos.. ya basta de esto! No es tan necesario aparenta - El silencio continuo- A donde nos dirigimos? - Dijo Julian con un tono de aborresencia.
Julian y Carlos caminaban por la acera a unos metros antes de el local anteriormente mencionado.
-Ya te dije! - respondió con una voz resongona y a paso mas apresurado que el de su amigo- conseguiremos tu dinero y eso basta para ti.

Julian se puso a pensar las razones por las cual su compañero lo llevaría a ese barrio a esta hora tan poco recurrida de la noche, el chico ya comenzaba a sospechar las intenciones de Carlos, cuando Julian nota algo fuera de lugar. Mientras el seguía la trayectoria de su compinche ve un pequeña niña en frente del vitral principal de esta tienda.
La criatura estaba sentada en una posición fetal sobre la banqueta, tapándose ambas orejas con sus manos, y sus ojos fuertemente cerrados, ensenaba sus dientes apretados unos contra otros, pero obviamente su lenguaje corporal no indicaba felicidad: Decía entre dientes palabras ilegibles. Su color de piel era obscuro, tenia su cabello abultado con unos listones hechos pequeños monos. vestía ropa casi completamente rosa, sino fuera por sus blusa amarilla con pequeñas rosas rosadas. la prenda de esta niña tenia manchas de suciedad: nada raro para una niña de aproximadamente 8 anos de edad.

Julian hubiera querido seguir el apresurado paso de su acompañante, pero no pudo contener. El chico se detuvo y se puso a la altura de la misteriosa niña. Antes de poder decir alguna palabra de consuelo, el joven giro la cabeza hacia el local, había un hombre en el suelo: medio cuerpo lo cubria un estante de frituras, pero evidentemente cubría su cabezas con ambas manos. A un escazo metro de el estaba de pie un hombre encapuchado que sostenía con sus dos temblorosas manos un revolver cromado con el tambo lleno, este hombre llevaba unos vaqueros desgastados, una chamarra gris de los Lakers  y una cachucha roja. Apuntaba directamente al cajero que tenia las manos en alto. Parecía congelada aquella escena de tencion pues los 3 participantes se encontraban petrificados por el terror. Por la apariencia del asaltante parecería que era su primer robo.
Cualquier movimiento en falso y el encapuchado tiraba del gatillo. El hombre de la caja comenzó a bajar lentamente las manos al mismo tiempo que el hombre del revolver cromado. Antes de que las manos de ambas personas llegaran a la altura del mostrador se escucho un rotundo golpe. Era evidente que era de un estante. Julian se hecho al suelo y cerro sus ojos con fuerza, pensó en proteger a la niña, pero se hizo para un lado.
El arma se disparo. La calle en la que se encontraba aquel almacén se inundo de eco del disparo. Palomas que estaban resguardadas en sus escondites se echaron a volar a todas direcciones. Julian se mantuvo en la misma posición hasta el momento en que escucho varios pares de pasos a un ritmo acelerado.
Aun en el suelo voltio a todas direcciones en rastro de alguien. Y alcanzo a ver tres sombras, dos en dirección opuesta que la otra, al transcurso de algunos segundos las sombras se volvieron difusas hasta desaparecer en la obscuridad siniestra del barrio. El chico se dio cuenta que la niña ya no se encontraba a su lado. Era lógico pensar que las siluetas que ivan en misma direccion era de ella y su acompañante.
Julian se fue levantando lentamente hasta quedar completamente de pie con la cabeza ligeramente inclinada. No aguanto mas la tensión, se dio la vuelta hacia la tienda ya no se encontraba nadie a la vista. Solo pudo observar manchas de sangre del disparo en la pared que estaba el cajero. Era obvio lo que había sucedido.
El joven estaba en shock.  Por fin reaccion al darse cuenta que una nueva silueta venia corriendo hacia el desde la obscuridad. El chico dio un par de pasos hacia atrás atemorizado. Hasta el momento en que el ente tomo forma. Era su compañero. Todo lo que necesitaba saber estaba ante sus ojos. Nadie dijo una sola palabra. Ambos estaban sudando, Carlos por correr; Julian por el pánico.

09:45 AM - Viernes 21 Marzo del 2003

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